viernes, 11 de mayo de 2012

Veinte segundos (el beso)

Silencio.
Ni un solo ruido.
Se acercó sola.
No la sintió en ningún momento.
Sus labios chocaron y el dulce sabor de su boca le avisó que estaba mal.
No fue un accidente; ambos lo tenían perfectamente pensado.
La pasaron genial. Se olvidó el pasado y se creó un futuro.
Solo veinte segundos.
El suave aroma de su ser no lo dejaba pensar, ni siquiera respirar.
Veía su sonrisa pasar.
Sentía la felicidad llamar.
Hasta que terminó.
Hasta que sus labios pararon sólo para decir que no.

Tristeza.
Dolor.
Amor.
Odio.
Lágrima.
Todo en un mismo ser.

¿Quién dijo que te olvidé?
Nunca.
Nunca más.